En el sur de Ecuador se registraron 28 cóndores


Su nombre significa diez en quichua. Mide cerca de 130 centímetros de alto, tiene 10 años de edad aproximadamente, cuando abre las alas tiene 3 metros de envergadura y con su ayuda se ha logrado obtener información valiosa de una de las aves emblemáticas del Ecuador.

Chunka es un cóndor (Vultur gryphus) hembra que porta en las alas, desde el 2015, un rastreador que ha permitido descubrir 87 áreas hábitat de estas aves en el sur del país.

En estas zonas, entre el 27 y 29 de septiembre pasado, el Proyecto de Investigación y Monitoreo Ecológico del Cóndor Andino en el Ecuador (PICE), en coordinación con más de 20 instituciones públicas y privadas, entre ellas el Ministerio del Ambiente (MAE), realizó el Primer Censo Regional del Cóndor Andino en el Sur del Ecuador.

El registro, cuyos resultados se presentaron el 21 de diciembre pasado, se realizó en seis provincias (Cañar, Azuay, Loja, El Oro, Morona Santiago y Zamora Chinchipe), 18 cantones, 4 áreas protegidas y 5 bosques protectores. Se seleccionaron estos territorios debido a la falta de información sobre la especie en el área.

Se logró contabilizar 28 cóndores distribuidos en Loja (10), Azuay (9), El Oro (6) y Cañar (3). De los especímenes 22 son adultos (7 machos, 7 hembras y 8 de sexo no identificado), 2 subadultos (un macho y uno de sexo no identificado), 2 juveniles (sexo no identificado) y 2 de sexo y edad no identificados.

Este conteo detectó nueve individuos más en comparación con el último censo realizado en el 2015, aunque no significa que la población aumentó, según Sebastián Kohn, investigador del proyecto. "Esto se debe a que en el 2017 se cuadruplicaron los puntos de conteo, de participantes y el de periodos de censo", sostiene.

Según el estudio, el bajo número de ejemplares subadultos y juveniles evidencia una alta mortalidad o baja tasa de reproducción de adultos.

Andrés Ortega, médico veterinario de la Universidad San Francisco de Quito, dice que varias investigaciones académicas sugieren que la población de cóndores en Ecuador todavía es saludable genéticamente, pero no significa que se deba dejar sin proteger a la especie. "Si en algún momento el número de animales disminuye, puede empezar a haber una endogamia, es decir, que se crucen entre parientes y luego se presenten problemas genéticos y enfermedades en sus descendientes", agrega.

Entre las principales amenazas contra el cóndor figuran los perros domésticos que se convirtieron en ferales, la cacería, el envenenamiento y la pérdida de hábitat.

Kohn sostiene que se deben emprender campañas informativas sobre el manejo responsable de las mascotas. "A nivel nacional existen varias manadas de perros ferales que fueron abandonados o ya han nacido en estado silvestre y que representan una amenaza para el cóndor porque compiten por la comida", señala.

Además, indica que estos animales interfieren en las investigaciones científicas: "Ya ha habido casos que ponemos una carroña y una cámara para ver quién viene, y llega una manada de once perros y se hecha a vivir una semana al lado de la carroña y no dejan que nadie más se acerque".

Raúl Aulestia, representante del MAE, aclara que es un delito atentar contra especies silvestres. "Está estipulada en el artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) una pena de prisión de hasta tres años a toda persona que cometa delitos contra la flora y fauna silvestres", indica.

En el censo regional de este año no hubo registros en el interior del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Sin embargo, el 44 % de los avistamientos se hizo dentro del Área Municipal de Conservación del cóndor andino, que se encuentra en proceso de creación y abarca cerca de 33.000 hectáreas en los cantones de Nabón, Oña, Santa Isabel, en Azuay, y Saraguro, en la provincia de Loja.

Actualmente el número de cóndores en Ecuador se estima en cerca de cien ejemplares en estado silvestre. Además, esta especie, considerada el ave no marina más grande del planeta cuyo hábitat se extiende por la cordillera de los Andes y que no tiene subespecies, está en la categoría de Peligro Crítico de Extinción en el Libro Rojo de las Aves del Ecuador.


Fuente

Los cóndores también frecuentan el sur del país



Se contabilizaron 28 individuos en el primer censo regional que se realizó en seis provincias.
 

Entre el 27 y 29 de septiembre pasado se realizó el primer censo regional del cóndor en Cañar, Azuay Loja, El Oro, Morona Santiago y Zamora Chinchipe y se contaron 28 individuos, la mayoría adultos. Mientras que en el censo nacional hecho en 2015 se registraron 19. Pero estas cifras no quieren decir que la población haya aumentado, manifestó Sebastian Kohn, del Grupo de Conservación del Cóndor Andino, sino que en esta ocasión se cuadruplicaron los puntos de conteo, así como el número de participantes y se dedicó más tiempo a la observación en los sitios que frecuentan.

Según los datos proporcionados por Kohn y Andrés Ortega, de la Fundación Tueri de la Universidad San Francisco de Quito, en este censo, se identificaron a 22 adultos: 7 machos, 7 hembras y 8, de los cuales no se pudo determinar el sexo. Dos subadultos, uno de ellos macho y del segundo no se obtuvieron datos. Dos juveniles de sexo no identificado y 2 individuos de los cuales no se pudo saber ni el sexo ni la edad.

Kohn dijo que existe preocupación por la ausencia de la población juvenil. Posiblemente hay una alta mortalidad o una baja tasa de reproducción de los adultos. Habló de la necesidad de efectuar las respectivas investigaciones para saber qué es lo que sucede.

 

Los sitios de preferencia
Los 87 puntos que fueron tomados en cuenta en el censo han sido identificados como áreas de uso de la especie, en base a los datos del monitoreo satelital obtenidos de la cóndor 'Chunka' (palabra kichwa que significa 'Diez'), la única de la zona que está marcada con rastreo y bandas alares con el número 10. De entre los aproximadamente 100 cóndores que existen en el país, 12 están marcados y eso permite obtener información sobre sus desplazamientos y sitios de anidación.

EL DATO
Se prepara el segundo censo nacional para 2018.Asimismo, se informó que la mayor abundancia de cóndores se rastreó en Loja, con un total de 10 individuos, seguida de Azuay con 9, El Oro con 6 y Cañar con 3. En Morona Santiago y Zamora Chinchipe no se tuvieron registros de presencia de la especie durante el censo.

25 cóndores fueron vistos en reservas privadas y 3 en bosques protectores. No se contabilizaron individuos en las áreas protegidas de la zona sur. Además, se logró identificar tres territorios de anidación, donde se observó a dos parejas en cortejo y a una tercera copulando. Estas zonas seguirán siendo monitoreadas en busca de resultados de reproducción, indicó. 

 

Para fortalecer la conservación
El informe del primer censo regional fue entregado por Sebastian Kohn, del Grupo de Conservación del Cóndor Andino y Andrés Ortega, del Fondo Tueri a Paúl Aulestia, especialista en vida silvestre del Ministerio del Ambiente.

El objetivo es proporcionar información técnica para ampliar el conocimiento de la especie, fortalecer las iniciativas de conservación de la misma y determinar tendencias poblacionales.

Pero asimismo, tanto Kohn como Ortega hicieron un llamado, sobre todo a los gobiernos seccionales, a proteger los espacios naturales, a educar a la población y a reducir la carga de ganado en las áreas de hábitat del cóndor. Y a la población en general a cuidar de sus mascotas (perros), que han formado grandes grupos en los bosques y que compiten por el alimento con los animales silvestres. (CM)


 

Nuevas acciones
°  Se anunció la creación de la Reserva Sur para la Conservación del Cóndor Andino en los territorios de los cantones Nabón, San Felipe de Oña y Santa Isabel, en Azuay, y Saraguro, en Loja, con una extensión mayor que el parque Nacional El Cajas y cuyo diseño utilizó la información proporcionada por el rastreador satelital de 'Chunka'.

También se está trabajando en la creación de la Fundación del Cóndor Andino, con el fin de captar fondos que permitan financiar la investigación, monitorio y educación. Mientras que con la Universidad Particular de Loja han emprendido en análisis genético de las heces de los cóndores para saber de qué se alimentan.

Gabriela Ponce: ‘No hay una política cultural para las artes escénicas’



Gabriel Flores

Redactor (I)


Gabriela Ponce Padilla nació en Quito, en 1977. Es dramaturga y escritora. Trabaja como docente en la Universidad San Francisco de Quito. Es parte del Colectivo Mitómana. Ha publicado los libros 'Antropofaguitas' y 'Lugar', 'Tazas rosas de té', obra de su autoría, este año ganó el Premio Francisco Tobar García, a la Mejor Producción Teatral. Fue entregado por el Municipio.

¿Cuál es su balance de las artes escénicas en el 2017?
En algún momento Juana Guarderas dijo que el teatro ecuatoriano es sumamente previsible, porque uno ya sabe qué va a ver y eso me pasa a menudo. Pocas cosas de las que he visto me parecen novedosas o me han conmovido. En términos generales, la escena local siempre se queda corta y el balance es negativo. 

Este año se realizó la segunda edición del Festival de Artes Vivas de Loja, ¿qué criterio tiene sobre este evento? 
El festival tiene unas deficiencias de origen. Creo que debería proponerse no ser solo un espacio de exposición sino también ser un espacio de circulación, de formación, de intercambio y de diálogo con otras dramaturgias, con otros teatros, con lo más novedoso de la escena contemporánea. Es un festival que queda en deuda con la comunidad ­teatral del país. 

¿Cuáles son las necesi­dades más apremiantes del sector?
La dramaturgia y la dirección son áreas absolutamente deficientes. En estas áreas no hay ningún espacio de formación. Desde hace años, en el país, hay la tendencia de creer que el teatro es exclusivamente el arte del actor y no es así. Si quieres hacer teatro tienes que ser actor y en unos poquísimos espacios, en donde la concepción del actor y de la actuación es una. No hay una diversidad. Todo lo relacionado con la materialidad y la visualidad del teatro está totalmente olvidado. 

Una de las pocas publicaciones teatrales de este año es 'Lugar', el libro que presentó con Turbina.
'Lugar' es la primera experiencia de escritura teatral en la que he estado fuera de la escena. Siempre escribo con la gente, con los cuerpos, con las actrices y con los actores. Para mí, el teatro es una experiencia sensorial y visual, por eso escribo a partir de una serie de imágenes. La escritura de 'Lugar' reafirmó mi idea de queme gustan esos textos que no se pueden representar con facilidad, que me suenan como irrepresentables. 

¿Por qué es importante que una obra como 'Tazas rosas de té' haya sido reconocida con el Premio Francisco Tobar García ?
Creo que lo más importante es que este fue un trabajo colectivo, algo que es muy fuerte y demandante. Mitómana no es un grupo de director, de dramaturgo, sino un grupo donde se quiere provocar una creación sin jerarquías, tanto de los lenguajes como de las personas que forman parte. Tuvimos la oportunidad de trabajar con un archivo sonoro y un archivo fotográfico. El reto fue pensar cómo activar esa memoria y cómo lograr que ese archivo histórico ingrese al territorio de la ficción y conviva con ella. 

La obra también está ­vinculada a la Ruta del Azúcar, un proyecto con el que ganaron los Fondos Concursables del Ministerio de Cultura
Sí. El próximo año vamos a llevar la obra a Guayaquil, Azogues y La Troncal, donde sucedió la masacre de Aztra. Creemos en la necesidad de una suerte de reivindicación de este hecho, que hasta cierto punto ha sido borrado de la historia nacional.

A más de los Fondos Concursables, ¿qué otras opciones tiene la escena local para desarrollarse?
Ninguna. En este país no hay una política cultural para las artes escénicas. Los Fondos del Ministerio son los únicos a los que podemos acceder y es difícil hacerlo. Muchas veces nos exigen y nos obligan a inventarnos cosas en función de poder acceder a ellos. 

¿El apoyo de la empresa privada es una alternativa?
Es una alternativa. En Colombia, por ejemplo, todo el Sistema de Salas Concertadas se mantiene gracias al aporte de la empresa privada. Hay que pensar en formas en que los empresarios puedan contribuir a la cultura. Sin apoyo no se puede vivir exclusivamente del teatro, por eso la mayoría de compañeros hace un montón de otras cosas.

Aficionados a las aves recorren nueve rutas



Los 1.000 expertos contabilizaron las especies que existen en las zonas urbana y naturales del país. El conteo se efectúa hace 22 años en el territorio nacional. 

El sonido que emiten las más de 200 especies de aves que habitan y llegan al Jardín Botánico, en el parque La Carolina (norte de Quito), es envolvente.

El reloj marca las 06:50 del último domingo y un colibrí de cola larga se posa sobre la rama de uno de los frondosos árboles del lugar. En menos de un minuto, el colorido ejemplar mueve sus alas y se pierde entre la vegetación. 

Su fugaz vuelo no es impedimento para que un grupo de jóvenes capte su presencia con los binoculares.



El huirachuro se encuentra frecuentemente en los parques de Quito. Los adultos son amarillos con cola y alas negras moteadas con blanco. 

Daniel Arias, del colectivo Aves Quito, no necesita ver el ejemplar para identificar a la especie que pertenece, le basta escuchar su canto.

Él es guía turístico y desde hace dos años vive en Guayaquil. Sin embargo, cada diciembre regresa a la capital de la República para participar en el Conteo Navideño de Aves, evento que se organiza desde 1994 en Ecuador.

La iniciativa ambiental surgió en Estados Unidos, en la década del noventa, con el objetivo de suplir la cacería de patos que se realizaba en el último mes del año. 

Los organizadores nacionales comentan que cerca de 1.000 participantes, entre expertos, aficionados, guías turísticos y voluntarios, registran -durante 24 horas consecutivas- todas las especies de aves que habitan en una zona. 

El evento
Este año se delimitaron nueve rutas, incluida una urbana, que abarca igual número de parques capitalinos, tres cerros, el Jardín Botánico y el Reservorio de Cumbayá.

Adela Espinosa, quien pertenece a la Fundación Jocotoco, estuvo en una el pasado fin de semana.

Ella y Arias efectuaron un corto recorrido por el Parque Rumipamba. Los mirlos, gorriones y quindes fueron registrados en su lista.

Otra de las rutas se encuentra a tres horas de Quito, en Cosagua. Sandra Morocho, que es guía y coordinadora del conteo en esa localidad, expresó que ahora el único "armamento" usado para el avistamiento son unos binoculares, un telescopio y una libreta.

Justamente, por cuatro años consecutivos (2011-2015), Cosagua Narupa obtuvo el primer lugar del certamen navideño. 

En 2016 observaron 430 especies. Destacaron 27 migratorias, 43 tropicales, 65 atrapamoscas y 68 tangaras. Llamó la atención de los participantes la localización del águila arpía, una especie que actualmente se encuentra en peligro de extinción.

Mindo Tandayapa es otra ruta del conteo. A escala mundial, en 2016 esa zona logró registrar la mayor cantidad de especies (456).

Sandra Patiño, coordinadora del conteo en la zona, es una de las más antiguas "pajareras". Ella ha participado en 20 de las 22 observaciones del circuito.

Patiño y Morocho coinciden en que la conservación es el objetivo principal del acto.

"Las aves son indicadores ambientales precisos. Su presencia y permanencia permiten conocer si un ecosistema es saludable". 

Este año fue el segundo en el que se incluyó al Parque Nacional Yasuní. Jarol Vaca, guía nativo, indicó que el censo iniciado el pasado 18 de diciembre concluirá justamente hoy.

Está previsto que los resultados mundiales se conozcan en enero de 2018.

En Quito destacan tres especies
Los resultados del conteo del año pasado revelaron que en la urbe capitalina habitan 120 especies.

Las tres más comunes son tórtola orejuda (color plomo, parecida a las palomas que se encuentran en las plazas), el mirlo (negro, de pico naranja) y el gorrión chingolo (especie pequeña).

Seguido de aquellas se registraron dos tipos de golondrinas: azul y blanca. Se sumaron el quinde herrero, el águila pechinegra, tres clases de búhos y cinco de colibríes gigantes. (I) 

Población de cóndores pasó de 19 a 28 en el sur del país
El cóndor andino, la imponente ave considerada por los indígenas como el 'mensajero de los dioses', continúa en peligro crítico de extinción en el país.

De acuerdo con los resultados del primer censo regional del cóndor en el sur del país -desarrollado en septiembre de este año- se encontraron 28 individuos, nueve más que en 2015, cuando se identificaron 19, revela el informe del Proyecto de investigación del cóndor andino en el Ecuador (PICE). "Pero esto no quiere decir que la población aumentó, porque el 79% es adulto y el 14% subadultos y juveniles. Hay una alta mortalidad o una baja tasa de reproducción. Esperemos, en los próximos días, observar algún huevo, porque una de las parejas que encontramos copuló", comentó ayer Sebastián Kohn, del Centro de Rescate Ilitio.

De los 22 individuos adultos, siete son machos; siete, hembras; y de ocho no se identificó el sexo.

Hubo dos subadultos: un macho y otro sin identificar. De ninguno de los dos juveniles se definió su sexo y de otros dos no se determinó el sexo, ni la edad.

Por ello, Kohn sugiere que se realicen más investigaciones y trabajos de campo en la zona. La principal amenaza aún es la caza de este animal.

El Código Orgánico Integral Penal (COIP), en el artículo 247, establece privación de libertad de uno a 3 años a quien capture, pesque o trafique especies amenazadas o en peligro de extinción.

Otra conclusión del estudio es que el 70% de los cóndores pasan en áreas privadas y el 30% dentro del sistema de zonas protegidas. "Quizás una de las razones sería la expansión de la frontera agrícola y las pocas cabezas de ganado que existen en el interior de los sitios vigilados", refirió Andrés Ortega, del Instituto Tueri de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).

El Censo Regional se efectuó en 87 sectores de uso de la especie, distribuidas en seis provincias: Cañar, Azuay, El Oro, Loja, Morona Santiago y Zamora Chinchipe.

Estas zonas se identificaron por el monitoreo satelital de la cóndor hembra Chunka (diez en quichua) que lleva un rastreador desde 2015. Cuando la especie fue capturada le hallaron seis perdigones, cuatro de los cuales fueron extraídos.

"Hemos hecho análisis de plomo en la sangre y se ha comprobado que las especies no tienen una alta concentración de este metal por lo que no sería este una causa de su muerte".

Durante los tres días del censo en el sur se identificaron 10 en Loja, nueve en Azuay y siete en Cañar. Por ese motivo, se creó la "Nueva reserva sur para la conservación del cóndor" que comprende 35.000 hectáreas.

"Esta información ayudará a mejorar las políticas de conservación de la especie", manifestó Paúl Aulestia, especialista en vida silvestre del Ministerio del Ambiente. (I) 

Gobierno Nacional ratifica su compromiso en la lucha contra el trabajo infantil, dice ministra Cordero


Actualmente, hay aproximadamente 360.000 niños, niñas y adolescentes entre los 5 y los 14 años que trabajan en todo el país, de acuerdo con datos proporcionados por la ministra de Inclusión Económica y Social (MIES), Berenice Cordero.

Quito, 20 dic (Andes). - El Gobierno Nacional se compromete en el actual reto de erradicar el trabajo infantil existente en el país, a partir de la "corresponsabilidad y acompañamiento familiar", así lo afirmó este miércoles la ministra de Inclusión Económica y Social (MIES), Berenice Cordero.

"No es tolerable el trabajo infantil, no es adecuado, que esa es una mala inversión; tenemos que dialogar con las familias (…) estamos comprometiendo el futuro de los niños y adolescentes, es una enorme responsabilidad", dijo Cordero, en el programa de entrevistas 'Frente a los Medios' emitido por EcuadorTV.

En cuanto a la gestión realizada en el marco de la erradicación del trabajo infantil, dijo que se tenía hace 10 años aproximadamente unos 600.000 niños trabajando, y que a la actualidad esta cifra se ha reducido a la mitad.

"Actualmente, se evidencia que alrededor de unos 360 mil niños, niñas y adolescentes trabajan entre los 5 y los 14 años (…) el trabajo infantil todavía es un reto", señaló. Por otro lado, enfatizó en que el trabajo infantil ya no crece conforme crece la economía nacional.

"Antes, conforme crecía la economía, también se incrementaba el trabajo infantil, había más demanda por mano de obra por trabajo infantil (…) ahora ocurre al revés, porque simplemente creció la oferta escolar".

Las políticas de protección social "claras" y el Bono de Desarrollo Humano (BDH) ayudan a disminuir el trabajo infantil a cerca de 47.000 familias, que tienen miembros infantes que están trabajando.

"Necesitamos escolaridad para todos los niños, necesitamos políticas de protección social para incentivar la escolarización (…) los niños está trabajando aproximadamente 40 horas mensuales con ingreso de 100 dólares, y eso está hipotecando su futuro".

El MIES mantiene 76 convenios con diferentes entidades para promover la erradicación del trabajo infantil, atendiendo a 80.000 niños. "Son 300.000 que todavía están trabajando y básicamente en actividades no remuneradas en el hogar", apuntó.

En cuanto a las políticas sociales que implementará, Cordero señaló su prioridad es que su cartera de Estado sea una entidad del mayor soporte técnico, conceptual, logístico, movilización social y diálogo político, para ayudar a la efectividad del Plan Toda Una Vida, considerada prioridad del Gobierno nacional.

"El MIES tiene una responsabilidad enorme, de procurar todos los insumos técnicos necesarios para que efectivamente la Misión Ternura llegue a buen término (…) Mis Mejores Años también, el adulto mayor sea tratado con dignidad y respeto (…), trabajar sobre la erradicación del trabajo infantil, el impulso joven".

Insistió en que, en conjunto, se habla de fortalecer las políticas de protección social, inclusión, diálogo responsable, política dirigidas a la infancia, personas con discapacidad, al adulto mayor y responder con "seriedad" a todos los elementos primordiales a su gestión.

.

Se refirió también a que observa un MIES "transparente" y reiteró la importancia de la asociación con los Gobiernos locales, prefecturas, juntas parroquiales y sociedad civil para fortalecer alianzas, para que "las metas sean compartidas" y se gestione en conjunto de forma transparente.

Cordero llamó a la necesaria corresponsabilidad y participación de las familias ecuatorianas en el cuidado del adulto mayor, las personas con discapacidad, como una tarea que, acompañada de los Comités de Familias, serán complementarios.

Respecto a los trabajos que se han realizado para que se estructuren red de educadores, remarcó que deben igualmente "fortalecerse", desde el punto de vista pedagógico. "Nosotros no tenemos obligaciones políticas, nosotros tenemos obligaciones con los más pobres del país, que son intereses superiores".

Dijo que la Misión Ternura es la "inversión más rentable del país", en el que la inversión en la primera infancia significa prepararse para el presente y para el futuro. "Necesitamos tener una interacción adecuada entre los educadores y los niños, un seguimiento nominal sobre el control de salud de los niños, reducción de la desnutrición crónica".

En Ecuador, dos de cada 10 niños menores de cinco años tiene desnutrición. "Este país le debe mucho a los niños, superar el tema de la desnutrición (…) teneos una responsabilidad enorme en la Misión Ternura".

Dentro de las políticas del MIES, existe tres ideas centrales en material de protección social: aseguramiento de garantías básicas de bienestar, la igualdad y la corresponsabilidad. "Cuando hablamos de corresponsabilidad, hablamos de que en la familia primen relaciones de buen trato, se eliminen las prácticas violentas con respecto a los niñas y niñas, que el adulto mayor asista a un centro de salud. Son las acciones que la familia tiene que cumplir complementariamente para desarrollar capacidad y se abra su oportunidad".

Sobre el programa 'Menos Pobreza, más desarrollo', que aspira reducir la pobreza extrema, la titular del MIES contó que actualmente hay cerca de un millón de familias se benefician del Bono de Desarrollo Humano (BDH) y que se realizan esfuerzos para que también se efectúen cambios en el comportamiento de ese sector de la población.

"No es solamente un problema de transferencias monetarias, es un problema de acompañamiento familiar y creación de capacidades (…) queremos hacer un acuerdo con la familia, usted recibe este apoyo, pero ustedes nos ayudan a que el niño regrese a la escuela, deje de trabajar, mejorar su nutrición o el adulto mayor esté bien cuidada".

En cuanto al componente denominado 'Pensión Adulto Mayor', que pasó de ofrecer 50 a 100 dólares, aseveró en que "ya se habilitaron los primeros 12.000 adultos que ya está cobrando esta pensión, el decreto fue firmado, estamos operativos, estamos habilitando cerca de 14 a 15.000 adultos mayores".

Señaló que hay un presupuesto que se mantiene para estos programas sociales y "va a crecer un poquito más", para asumir nuevas obligaciones en la Misión Ternura, que se encuentra dentro del compromiso del Gobierno Nacional, que actualmente destina 12.000 millones de dólares en inversión en el sector social.

Sobre los recientes casos de abuso sexual notificados en entidades educativas de todo el país, Cordero declaró que la Ley contra la violencia de género fue una de las propuestas del presidente de la República Lenin Moreno como "una cruzada nacional" para erradicarla.

Remarcó en que, según un estudio elaborada por Plan Internacional y la Universidad San Francisco de Quito, la violencia está "tan naturalizada" en los patrones de comportamiento dentro de la sociedad, que las niñas y adolescentes no "saben diferenciar", cuando las humillan o golpean.

"Nos tenemos que preocupar (…) eso tiene que cambiar, esto significa un llamado de atención tremendo al país", resaltó, llamando a la reflexión ciudadana en esta materia. Hay que aprender a escuchar a nuestros hijos, lo que nos cuentan, lo que les ocurren en espacios educativos, señaló.

Finalmente se refirió al sonado caso de Emilia Benavides, una menor de edad que desapareció el pasado 15 de diciembre y su cuerpo sin vida apareció en las últimas horas en una quebrada de Catamayo, localidad cercana a la ciudad de Loja (sur andino).

"Es un caso complejo, prácticamente se trata de un femicidio a una adolescente, significa que esto no solamente va a ocurrir en mujeres adultas, de lo cual habla mucho más de la intensa corresponsabilidad que tenemos como MIES de fortalecer el trabajo sobre la erradicación de la violencia a niños, niñas y adolescentes", concluyó.

vv/


Fuente

Representantes de la USFQ y organizaciones sociales presentaron acción de inconstitucionalidad a la Ley Orgánica de Movilidad Humana



Docentes y estudiantes de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), con el apoyo del Servicio Jesuita de Refugiados y la Misión Scalabriniana, presentaron ante la Corte Constitucional una acción pública de inconstitucionalidad a 18 artículos de la Ley Orgánica de Movilidad Humana. Lo hicieron pasadas las 14:30 de este miércoles, 20 de diciembre de 2017. Daniela Salazar, subdecana de la Facultad de Derecho de la Universidad San Francisco, dijo que esta Ley, aprobada en el período del expresidente Rafael Correa, protege bastante bien a las personas ecuatorianas migrantes en el extranjero, pero que no ofrece las mismas protecciones ni derechos a los migrantes que están en territorio ecuatoriano.

A su criterio, la Ley tiene muchas causales "vagas" que permiten la inadmisión de personas en el territorio, en base a la discrecionalidad de los agentes de frontera. Además, para Salazar, existe un retroceso en seguir el debido proceso. "Ya se había avanzado en que sean jueces los que determinen la situación migratoria de una persona. Con la ley, vuelve a ser un funcionario administrativo, sin ninguna garantía del debido proceso, el que podría determinar incluso la deportación de una persona fuera del territorio ecuatoriano", aseguró.

Juan Martín Sánchez, estudiante de la Clínica Jurídica de la USFQ señaló que tras un análisis de nueve meses, se encontraron 18 artículos que atentarían contra los derechos de los migrantes o personas en movilidad. Uno de los puntos, dijo, son los causales de inadmisión y las multas excesivas, que impiden y dificultan la regularización migratoria.

María Avelina Montenegro, otra de las estudiantes que participó en la redacción de la acción, indicó que esperan un pronunciamiento favorable de la Corte Constitucional para poder modificar la normativa.



Violencia hacia las niñas de la Sierra, eje de libro



La profesora Amelia Viteri presentó en Cuenca el libro 'Patrones de violencia hacia las niñas en el Ecuador', basado en una investigación que analiza las percepciones sobre este tipo de violencia en cinco provincias de la sierra ecuatoriana.

Durante la presentación realizada el 8 de diciembre en la Universidad del Azuay, la autora comentó que el libro busca identificar algunos patrones culturales dominantes que contribuyen a la violencia familiar y comunitaria en las comunidades indígenas de la Sierra central.
Martha Cobos, vicerrectora académica de la UDA, felicitó a Viteri por su investigación y señaló que tener datos a nivel nacional les permite a los investigadores entender mejor la situación en la que nos encontramos.

Dificultades
"Una de las grandes dificultades en esta lucha contra la violencia ha sido el hecho de que esta varía según los lugares en donde se manifiesta", acotó Martha Cobos.
El libro indica que las niñas en la sierra ecuatoriana tienen 25 veces más probabilidades de sufrir violencia sexual que los niños.
Los protagonistas de los casos de violencia sexual extrema siguen siendo, en su gran mayoría, familiares o conocidos de las víctimas.
De los embarazos tempranos en niñas y adolescentes, más del 80 por ciento son producto de casos de violación perpetrados por personas de su entorno más cercano.
El 82 por ciento de las madres saben que sus hijas sufren violencia sexual.

Conclusión
Otra conclusión a la que llegó el estudio es que el 99 por ciento de niñas y adolescentes en esta región del Ecuador que tienen entre 5 y 17 años realizan tareas domésticas.
La autora destacó que cambiar esta realidad "no está en manos solo del Gobierno, ni de la Asamblea, ni de la Academia; está en manos de todos".
Viteri es docente e investigadora de la Universidad San Francisco de Quito, en el área de las Ciencias Sociales y Humanidades; tiene un PhD en Antropología Cultural con especialización en raza, género y justicia social. 

Acceso
El libro se encuentra en la página web de la Universidad San Francisco de Quito y puede ser descargado directamente de forma gratuita, se explicó. 
Antes de la presentación de la obra, hubo un taller para los estudiantes de la Escuela de Educación de la UDA sobre el tema de los patrones culturales dominantes y la violencia hacia niños y niñas; incluso, se presentaron videos en que varias personas cuentan sus propias experiencias. (I)

Lizbeth Tuza

Corresponsal UDA


Fuente